La regla general es sencilla: si tu jardín o campo supera los 1.000 m², un tractor cortacésped te va a ahorrar tiempo y esfuerzo considerables. Pero hay otros factores:
- Tamaño de la superficie: +1.000 m² = tractor. El retorno en tiempo es inmediato.
- Tipo de terreno: superficies llanas o con pendientes suaves son ideales para tractor. Terrenos muy accidentados pueden requerir maquinaria más específica.
- Frecuencia de corte: si cortás cada semana una superficie grande, el tractor reduce horas de trabajo sustancialmente.
- Movilidad: si hay obstáculos muy cerrados (árboles muy juntos, bordes irregulares), combiná el tractor con una desbrozadora para los rincones.